San Scott

Cuando tu propia hermanastra te dice que hagas el favor de publicar es que ciertamente llevas demasiado tiempo desconectada y, si tu hermanastra anda descontenta, no quiero imaginar el resto de lectores que no tienen lazos consanguíneos con la que escribe. Yo misma me cabreo con los blogs que más sigo cuando pasa mucho sin que actualicen, pienso, ¿qué se creen para jugar así con mis sentimiento? ¿TAN ocupados estarán como para no poder actualizar en semanas? Puaj!. Pues resulta que sí. Queridos lectores y sin embargo personas de buen gusto, el jueves pasado hicimos la presentación a prensa de la nueva colección de primavera/verano 2010 de La Condesa y yo hasta pocos días antes estuve simplemente al borde de perder la cordura. A punto.

Por suerte, una semana antes, cuando la cosa estaba en su punto álgido de crisis ocurrió algo, una vez más un milagro, oh miracolo. Lejos de sentarme a rezar me fui con unos amigos de cena donde me tiré de cabeza al champán en un intento de que las burbujas ahogasen mis pensamientos. Ocupada estaba en hacer bajar las reservas de Ruinart cuando me comentan que vamos a ir a una fiesta de Suárez (burbujas se mezclan con perlas, diamantes, botox y photoshop en mi cabeza), que presenta su nueva marca de joyas llamada Aristocrazy (se une el pensamiento curioso de que ese nombre también se barajó para bautizar nuestra primera colección pero lo desechamos) y que estará el blogger ese tan famoso que les ha hecho las fotos de la campaña publicitaria (Perdona ¿Cuál?)...el que hace las fotos por la calle... el Sartorialist. ¡¿CÓMO?! Scott, aquí, en Madrid y nosotros dos horas tarde comiendo croquetas de jamón y alitas de pollo en Arzábal!! (están deliciosas soy una experta croquetera).

Apura, engulle, cuenta, paga, abriga, al coche, google maps, chalet perdido, perdidos, vuelta, luces, llega, busca...SCOTT, amiiiigo mio, my friend, tengo tantas, pero taaantas cosas que contarte desde la la última vez que nos vimos. ¿No te acuerdas de mi Scott? ¿Dónde está Garance? Ella seguro que se acuerda. Bueno, no importa te lo cuento todo desde el principio otra vez y ya está. Que nos traigan champán que esto va para rato.

Cincuenta. Cincuenta minutos de reloj estuve hablando con el amigo Scott, no hubo fan que pidiera autógrafo ni anfitrión preocupado que consiguiera apartarlo de mi. Le di la chapa de la vida, hala, creo que quedó traumatizado y para futuras visitas a Madrid va a pedir escolta. En serio, me fascinó lo que hablamos, lo inteligente que es, el interés que le puso a la conversación y las preguntas y consejos tan acertados que me dio. Hablamos de La Condesa claro, de chaquetas, de posicionamiento de marca, de estrategias comerciales, de exportación, de revistas, de proveedores, de problemas y soluciones, de inseguridades e instintos, de franelas y ojales, de business vaya, de business con un experto que antes de fotógrafo llevaba un showroom de moda y que sabe latín.

El tiempo pasó volando y agradecí infinito todo lo que me dijo my friend Scott, me sirvió para poder presentarme una semana después a la prensa y compradores con mucha más calma y aplomo. Por supuesto a mi lado mitómano no lo pude controlar del todo, antes de despedirnos y dejarle en libertad le pedí que nos hiciera una foto...con el Iphone del Consorte...ja! Así que ya puedo decir que Sarto me ha hecho una foto...más o menos. Atención a la conversación grabada:



Scott: Ok wait, you have to bring your arm..here (Scott le coloca el brazo a Bea por encima del Consorte)
Condesa: ahhh, Ok (Lo que digas es ley para mi)
Bea: ¡¡¡Ay no hijo!!! ( Bea se intenta rebelar contra la pose de grupo borracho)
Condesa: Bea...obedece (ni una muestra de queja ante mi ídolo, como si nos dice que hay que hacer el pino)
Scott: Ready?

....

Y nos hizo un video


Me despido amigos prometiendo volver esta vez en breve,
La Condesa amiga de Scott

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