The model as a muse, Bergdorf Goodman

Hola, buenos días, ¿qué tal estáis? Yo acabo de volver de Nueva York con un dolor de cabeza que las autoridades sanitarias tacharían de "gripe de cerdo ibérico de Jabugo" por lo menos, pero por mucho que trato de insinuárselo a mi jefe insiste en que tiene que ser jet-lag, que no es contagioso y que de irme a casa ya hemos hablado bastante. Pero aparte de eso estoy feliz, muy contenta, necesitaba unas vacaciones y vengo renovada y con muchas cosas que contaros.


Reflejo de NY en los escaparates de Bergdorf Goodman

En primer lugar daros las gracias por los consejos del post anterior, qué grandes que sois. Que sepáis que me metí en la tienda Apple de la 5º avenida sólo para aprovechar el WI-FI y leer vuestros consejos que he tratado de seguir al pie de la letra. Mañana me organizo un poco mejor y os cuento y agradezco en detalle.



Hoy, como estamos todavía con la resaca del evento del Metropolitan os dejo con fotos de los escaparates de los almacenes Bergdorf Goodman (se me traba el cerebro sólo de pensar en pronunciar este nombre) en honor a la exhibición de este año "The model as a muse: Enbodying fashion". Por cierto que me perdí el evento por unas horas y estoy que me tiro de los pelos, con lo que hubiera disfrutado yo de paparazzi e intentando hacer de las mias a la entrada.



En estos almacenes tienen LA mayor colección de zapatos de Louboutin, Blahnik, Jimmy Choo y Roger Vivier que jamás he visto y mira que hace poco estuve recorriendo las tiendas de París. Además, como siempre ocurre en EE.UU, las dependientas son amabilísimas, te dejan en paz y puedes probarte todos los modelos revolviendo la tienda entera sin que te miren con cara de echarte a los perros. Un disfrute.






El resto de fotos no están dedicadas a ninguna modelo, sino a la fotógrafa Lilliam Bassman. Fue una pionera de la fotografía de moda en los años 40 y 50, directora artística de Harper's Bazaar y diseñadora de ropa.



Publicó un libro hace poco con las pocas fotos que se salvaron de la autodestrucción, ya que al parecer, después de 25 años en Harper's Bazaar sufrió un desencanto tan grande con la industria de la moda que decidió destruir todas sus fotografías y dejar la cámara para transformarse en diseñadora. Esto da que pensar, ¿verdad? Por suerte, hubo copias y negativos que se salvaron y que son los que exponen en estos escaparates.





Abrazos,

La Condesa as a muse...to herself...and her mother

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